algún dia volveré a pasar sobre ese puente. un puente que en realidad no era tal. era tan solo una baranda, una barrera contra el precipio de escaso metro de altura de esos canales que no tenian agua, cerca del “campo de deportes”. durante años no encontre la C. no la veía, no la encontraba. hasta que bueno. la encontré.
es gracioso (o quizás no lo sea) pero es un recuerdo lindo de aquella época. cosas que le acontecen a uno si tiene inocencia. o ingenuidad.
PD: si, ya lo sé. soy un boludo atómico. después les cuento del tinglado que veiamos pasar una y otra vez. “¿quienes podrán dormir en ese lugar? la fachada es re alta, pero desde aca se ve que son solo cuartos que dan a un especie de patio cubierto por ese techo. que porquería de hotel.”
¡jao!
también soñábamos con vender no me acuerdo qué en el auto de tus padres. ¿te acordás?